Cada año las celebraciones de Halloween cobran más fuerza alrededor del mundo, sobre todo en Estados Unidos, país en el que durante todo octubre las calles y casas de distintos lugares se llenan de tenebrosas decoraciones y el color naranjo con el negro predominan por encima de los demás. Hasta las tiendas y restaurantes se cubren de calabazas, fantasmas y telarañas para recibir la noche más oscura (y dulce!) del año.

Halloween llegó a Estados Unidos en 1840 junto a la llegada de inmigrantes irlandeses que transmitieron a los ciudadanos americanos la primera y clásica tradición de tallar las calabazas, inspirada en la leyenda de Jack el Tacaño, un viejo relato popular de Irlanda que cuenta la historia de un granjero que utilizó una cruz para atrapar el diablo. Aunque también, según la tradición celta, las calabazas las usan para espantar a los espíritus que vagan durante la noche del 31, porque las convierten en velas para protegerse de la oscuridad. ¡Una calabaza con rostro fantasmal no puede faltar! 

Sin embargo, la Noche de Brujas -otra forma de referirse a esta fiesta-, no se masificó en Estados Unidos hasta los años 20. El 31 de octubre de 1920 los habitantes de la ciudad de Anoka, en Minnesota, frenaron la ola de vandalismo juvenil, característica de dicha época, por medio de un festival y desfile que incluyó todos los elementos alusivos a la festividad, dando origen al primer festejo masivo de Halloween en Estados Unidos. ¡Algo que se extendió por todos los rincones del país y que se repite hasta la actualidad! 

Dulce o travesura

Cuando pensamos en Halloween, se nos viene a la mente, automáticamente -a parte del lado tenebroso de la celebración- las ricas golosinas y dulces que comeremos con los más pequeños de la casa una vez realizado el recorrido puerta a puerta, gritando inocentemente “dulce o travesura”. Algo que en Estados Unidos es muy popular y que, gracias a la globalización y películas americanas basadas en Halloween, se fue expandiendo de tal manera que hasta en Chile se hace esta actividad. ¡Obviamente no puede faltar el disfraz! 

El “dulce o truco” o “dulce o travesura” (“trick or treat” en inglés) también tiene su origen en una leyenda irlandesa, que cuenta durante la Noche de Brujas un espíritu maligno deambulaba por pueblos y aldeas, yendo de casa en casa, pidiendo “truco o trato” y la gente debía aceptar el “trato” sin importar lo que fuera, porque sino el espíritu iba a hacer su “truco” que era maldecir la casa. Por eso, en Estados Unidos se adaptó el “dulce o truco”, una actividad que realizan los niños y adolescentes específicamente en la noche del 31 de octubre donde se va puerta por puerta pidiendo dulces o al contrario, harían travesuras.

Las travesuras o bromas más comunes en el país norteamericano, en el caso de que en las casas se nieguen a darle dulces, son arrojar papel higiénico a los árboles o techos, reventar huevos en las paredes o tirar espuma de afeitar en la puerta.

Época de manzanas

En Estados Unidos, Halloween no sólo se trata de asustar y comer muchísimos dulces, sino que también hay una tradición un poquito más “sana” en donde las manzanas son las protagonistas. 

Tal como en Chile comemos en la playa o en ferias artesanales las ricas manzanas confitadas, en el país norteamericano también se disfrutan manzanas de caramelo o dulces, en especial en Halloween, porque coincide con la temporada anual de cosechas de manzana. 

Esta fruta bañada en caramelo se les da comúnmente a los niños, pero poco a poco fue perdiéndose la costumbre por miedo. ¿Miedo por qué? Hubo un rumor, que se esparció fuertemente por Estados Unidos, en el que decían que algunas malas personas incrustaban objetos como clavos y cuchillas de afeitar. Por esto, algunos hospitales americanos ofrecían a los niños pasar gratis sus manzanitas por rayos X, para asegurarse de que estuvieran limpias.

Otra actividad que suelen hacer con esta noble fruta es “morder la manzana”, un juego que antes se usaba mucho también en Chile, pero que ha perdido tradición… ¿Cómo se hace? ¡Fácil! El juego de “morder la manzana” consiste en, primero, poner un gran balde con agua y luego tirar varias manzanas en su interior, las que quedarán flotando en la superficie. Los jugadores deben tratar de atrapar las manzanas sólo con sus dientes, porque el  uso de las manos no está permitido. ¿Lo harías?

Disfraces tenebrosos

¡Obviamente no pueden faltar los disfraces! Otra característica muy importante de Halloween en Estados Unidos son los geniales disfraces tenebrosos que hasta los más grandes de la casa suelen usar ¡es que no hay edad límite para disfrazarse! De hecho, los disfraces han ido evolucionando también y cada vez son más perfectos y elaborados.

Sirven para ir puerta a puerta por nuestros dulces o para ir a una divertida fiesta de terror la noche del 31 de octubre. Lo importante es dejar volar la imaginación y vestirse de la forma que mejor te parezca, incluso ya ni siquiera es indispensable que sean de terror, al contrario, siempre vemos niños disfrazados de superhéroes y heroínas. 

Hay muchas maneras de festejar la Noche de Brujas… Da igual la forma que elijas, lo importante es pasar un buen rato agradable con tus amigos o familiares. ¿Celebrarás Halloween este año?